Memoria Resumen – Ciclo de conferencias “Defendiendo nuestra agrobiodiversidad y la soberanía alimentaria”

Foro “Semillas libres y soberanía alimentaria”

  • Expositores:

    Jorge Cereceda
    Muhu Ayllu de Cusco

    Enrique Kolmans
    CBC

  • Responsable de la redacción de la memoria:

    Cecilia Sueiro
    CBC

Cusco, 27 de agosto de 2020

Introducción

En el 2011 se logró la moratoria al ingreso de semillas transgénicas (también conocidas como Organismos Genéticamente Modificados – OGM y más recientemente Organismos Vivos Modificados – OVM) para la agricultura. Sin embargo, se permitió su ingreso al país para investigación en entornos supuestamente controlados y confinados, y más grave aún, como productos transgénicos -soya, maíz, trigo, etc.- utilizados en la elaboración de productos industriales de alimentos, tales como aceites, galletas, snacks, entre muchos otros. A fines de mayo del 2020, en pleno Estado de Emergencia en el país por la actual pandemia, el INIA presentó el RISBA, reglamento que regula y permite la liberación de transgénicos en el ambiente a través de la agricultura, desconociendo así los grandes peligros que implican para la salud de las personas, de las sociedades y de los ecosistemas.

Palabras clave: Agroecología, transgénicos, OVM, pequeña agricultura familiar, moratoria, RISBA, agricultura andina, soberanía alimentaria, salud

Memoria Narrativa

El Foro se llevó a cabo el día jueves 27 de agosto de 6:00 a 7:30 pm. en la plataforma zoom del CBC y se transmitió en Vivo en Facebook, inaugurando así el ciclo de conferencias. Participaron Jorge Cereceda, líder de productos naturales Munay y participante de la Plataforma Perú País Libre de Transgénicos, Muhu Ayllu de Cusco y Slow Food, y Enrique Kolmans, asesor de agroecología y soberanía alimentaria del CBC. Carlos Herz, director del CBC dio las palabras de bienvenida y cierre, y Cecilia Sueiro del Colegio Andino del CBC moderó el evento.

Carlos Herz nos habló de la importancia de la defensa de la actividad agropecuaria libre de transgénicos, garantizando mejores condiciones de vida para los y las agricultoras, y el peligro en que se ponen los sistemas de vida por la ausencia de políticas de Estado, con las cuales se podría garantizar también la buena salud de la población. En términos temporales, tuvimos en 2011 la moratoria, la que ahora, en el 2020 y en plena pandemia, peligra por la propuesta del INIA por la regulación del uso de las semillas transgénicas en nuestro país. Los riesgos, hay que entenderlo, son para la salud de ecosistemas, sociedades y personas. Además, el ingreso de semillas transgénicas y la imposición de este modelo agroalimentario implica una profunda dependencia económica, tecnológica y política, a través del poder y monopolios de los insumos, menoscabando así nuestra soberanía alimentaria y posibilidades de vida de la agricultura familiar. En términos del ciclo que el Centro Bartolomé de Las Casas está organizando, veremos a lo largo de éste una serie de temas, relacionados tanto a las semillas como al consumo por productos importados, lo poco informados que estamos y deberíamos estar, como temas que deberíamos conversar y discutir, siendo este el punto de la organización de estos eventos. Así, visibilizaremos intereses y sus mecanismos para dejar de lado sistemáticamente a la pequeña agricultura familiar, las implicancias del ingreso de semillas a niveles sociales, tecnológicos, culturales y económicos. También visibilizaremos las iniciativas frente a estas políticas globales.

Jorge Cereceda nos habló de cómo el Perú es en realidad una pequeña isla donde no hay transgénicos, al menos oficialmente, siendo así un ejemplo y una inspiración para distintos países y pueblos de América Latina y el mundo. Sin embargo, hizo hincapié en que la moratoria es únicamente para el ingreso de semillas, no para investigación ni como insumo para la industria alimentaria. Los grandes intereses que se mueven, por otro lado, en relación a la industria alimentaria y agrícola se evidencian en temas como la biopiratería, a través de la cuál, grandes empresas e intereses privados intentan patentar características y material genético que ha sido desarrollado y domesticado durante siglos por los diferentes grupos humanos, y de los cuáles en el Perú, por ser centro de origen, tenemos muchos que defender. Nos habló también de la necesidad de tener la agroecología no solo como práctica sino como política pública, y la importancia que han tenido las ordenanzas municipales para ir abonando terreno para tener territorios libres de transgénicos. La importancia de las semillas libres reside, además, en las relaciones culturales, afectivas y sociales que existe entre as comunidades y las semillas. Finalmente es indispensable tener en cuenta el dolor y sufrimiento que ha significado el uso de transgénicos en el mundo, desde la India, con los suicidios masivos de agricultores de algodón, hasta los pueblos fumigados de Argentina y Uruguay.

Enrique Kolmans por otro lado situó la problemática en términos globales y de relación ecológica. Nos mostró los resultados de un informe de 2009, donde participaron más de 400 científicos y científicas de 86 países, donde se da cuenta de lo perjudiciales que son estos cultivos para la salud de los ecosistemas, las personas y las sociedades. Mencionó la importancia de logros como en Europa, donde muchas de estas semillas se han vetado. Además nos dio un panorama de estas implicancias al tratar temas como la afectación masiva a las abejas y otros insectos polinizadores, considerados “plagas” por la falta de equilibrio de los campos de cultivo, la falta de evidencia de los beneficios reales de los transgénicos, más allá d ellos beneficios para las grandes empresas que venden semillas e insumos, la inestabilidad de las semillas transgénicas, la concentración de tierras, la deforestación y la ciencia al servicio de los grandes intereses corporativos con un discurso de supuesta neutralidad. También mencionó el ingreso de semillas transgénicas en campos de cultivo en Piura, los cuales no han sido abordados por las autoridades de la forma que deberían.

Entre las preguntas se abrió una discusión interesante, en lo referido a lo que podemos hacer, como ciudadanía para hacerle frente a esta situación y continuar siendo un país soberano en nuestras semillas. La respuesta en ambos casos fue por el lado de tomar acción, organizarse, desde el consumo, leer las etiquetas cuando consumimos productos envasados, e intentar consumir lo más posible productos artesanales, frescos, que vengan de la pequeña agricultura familiar, desde la auto responsabilidad, hacer una pequeña huerta, seguir las redes, hacer ruido para que se escuchen las voces d quienes estamos en contra de que nos pongan en riesgo para llenar unos bolsillos, apoyando a nuestros y nuestras hermanas campesinas, buscar información, enterarnos más, así como organizarnos en barrios, reclamar nuestra ciudadanía.

Finalmente, nuestro director, Carlos Herz nos recordó que estamos ante una situación de desigualdad de poderes, donde el Estado, lejos de cumplir el rol neutral, por lo menos, que se esperaría de este, se inclina por el poder de las empresas, sin dar la cabida necesaria a la discusión y las voces de los pueblos, las comunidades, la ciudadanía antes de imponerles modelos que van en contra de sus intereses. Nos plateó también la necesidad de articular las luchas, donde la defensa de la agrobiodiversidad se articula con las luchas de l@s defensor@s de la biodiversidad de la Amazonía, evidenciando las distintas formas en las que se dan los daños ambientales, culturales y sociales.

Finalmente, la invitación continúa para los jueves de septiembre y el primer jueves de octubre a las 5 pm, para conversar sobre gastronomía, agricultura familiar y diversidad (03/09), salud, agrotóxicos y gobernabilidad (10/09), inversión en tecnologías adecuadas en la agricultura (17/09), bioculturalidad (24/09) y domesticación de plantas y la importancia d ellos parientes silvestres (01/19). ¡L@s esperamos!

Conclusiones

Existen grandes intereses económicos por controlar semillas y recursos genéticos a nivel mundial. Si bien en el Perú hemos tenido una moratoria que nos protegía del ingreso, el Reglamento presentado por el INIA pone en riesgo nuestra soberanía alimentaria. Es importante entender los intereses y perjuicios que genera esta industria, ligada a grandes corporaciones farmacéuticas y agroindustriales (como Bayer y Syngenta) y visibilizar las consecuencias que ha tenido el ingreso de estas semillas en países tanto vecinos (como la deforestación en Brasil, los pueblos fumigados en Argentina y Uruguay) como al otro lado del mundo (como la India). Es indispensable tener en cuenta el sistema de agrobiodiversidad que está construido en base a un conocimiento local de la agricultura, la inmensa riqueza que significa la agrobiodiversidad y el rol que tiene la pequeña agricultura familiar para mantener la salud de nuestros ecosistemas, sociedades y familias.

cbcadmin

cbcadmin

Deja un comentario