Descripción
Este libro constituye una ventana privilegiada hacia la vida social, cultural, urbana y rural del Cusco en la primera mitad del siglo XX. A través de las imágenes de Horacio Ochoa, fotógrafo cusqueño profundamente comprometido con su entorno, se despliega una crónica visual de una ciudad en cambio, pero también fiel a sus afectos, a sus rostros y a sus gestos cotidianos. Sus fotografías revelan un Cusco que se transforma sin perder su autenticidad ni el espíritu cusqueño.
